Depilación láser, ¿cuándo es el mejor momento para la sesión?
De todos los métodos de depilación que existen, probablemente la depilación láser es conocido como uno de los más cómodos. Su eficacia y su duración, prácticamente permanente, posibilitan que así sea. No obstante, sería aún más cómodo eliminar todo el vello en una sola sesión; ¿por qué esto no es posible?
La razón está en el ciclo de crecimiento del pelo. En circunstancias normales, el crecimiento del pelo en cada folículo a eliminar tiene un ciclo diferente y eso es lo que hace necesario realizar varias sesiones de depilación.
Se distinguen tres fases en el ciclo de crecimiento del pelo. La primera es la fase anágena; es en la que se produce la fibra del pelo, el cual contiene abundante melanina durante esta fase. Puesto que es la melanina el pigmento que proporciona el color al vello y para la aplicación del láser se recomienda que haya diferencia de color entre éste y la piel, la fase anágena es la fase en la que el tratamiento láser es más efectivo.
La fase anágena es sucedida por la fase catágena que es el periodo de regresión del folículo piloso. Durante esta fase la parte más inferior del pelo para de crecer y el folículo es reabsorbido; por este motivo es difícil conseguir efectividad en la depilación láser cuando el vello se encuentra en esta fase.
En último lugar se encuentra la fase de crecimiento del vello telógena. Esta es una fase de reposo en la que el pelo antiguo se cae y empieza a desarrollarse un nuevo pelo que estará en la fase anágena. Tampoco esta fase es recomendable para la depilación.
Que los profesionales del láser conozcan estas fases de crecimiento del vello y los factores que influyen en la misma es algo fundamental para garantizar la eficacia del tratamiento y la permanencia del mismo.


